Entrevista a Jesús Eduardo Palomino Martínez, Director de la Unidad de Servicios Bibliotecarios y de Información (USBI) Región Poza Rica – Tuxpan de la Universidad Veracruzana

Jesus Eduardo Palomino Martínez posee una destacada trayectoria de más de 26 años como bibliotecario y una activa labor como promotor de lectura desde 2016. Su sólida formación académica incluye un Doctorado en Ciencias Administrativas (2023), una Maestría en Gestión Educativa (2019), una Licenciatura en Biblioteconomía (2014) y la Ingeniería en Electrónica y Comunicaciones (1999). Cuenta además con una certificación SEP-Conocer en promoción de la lectura (2025) y múltiples diplomados enfocados en cultura de la paz, inteligencia artificial y promoción a la lectura y formación de usuarios de la información. Dentro de la Universidad Veracruzana, su evolución profesional lo ha llevado desde administrador de sistemas bibliotecarios en 1999 hasta su cargo actual, desde agosto de 2017, como Director de la USBI Poza Rica y Coordinador Regional de Bibliotecas en la región Poza Rica–Tuxpan. A nivel externo, ha coordinado procesos de automatización bibliotecaria en diversas instituciones educativas y judiciales, y se ha desempeñado como docente de asignaturas de investigación y gestión educativa. Finalmente, destaca su labor como facilitador técnico, su participación en el voluntariado del Programa Nacional de Salas de Lectura y la creación del círculo de lectura "De libros, café y algo más…".

¿Cuáles serían los principales cambios que ha habido desde su gestión como director de la USBI?

Uno de los principales cambios ha sido abrir todos los espacios de la unidad a la comunidad universitaria. Incluso, después de la inundación de octubre de 2025, se dio cabida a estudiantes y comunidad de Ciencias de la Salud.

Además, se ha buscado que la biblioteca sea un ente vivo, no solo un lugar de servicios bibliotecarios, sino también un espacio de fomento a la lectura, actividades culturales y artísticas. Así, conviven lo académico, lo cultural y lo artístico sin interrumpir las actividades de estudio de los usuarios.

Otro cambio importante ha sido la actualización, modernización e incremento del acervo bibliográfico en apoyo a licenciaturas, posgrados y también como extensión del servicio universitario hacia la sociedad, ya que la USBI también funciona como biblioteca pública.

También se ha fortalecido la literatura infantil, juvenil y general. Desde que asumí la dirección en 2017, hemos incrementado alrededor de 9,000 volúmenes, aproximadamente 1,000 por año. Además, recibimos donaciones importantes como la del doctor Ruy Pérez Tamayo con 1,400 volúmenes, y la colección de Fomento Cultural Banamex, enfocada en arte y cultura.

¿Cuál sería la principal problemática que enfrenta al coordinar todo el sistema bibliotecario de la UV en la región Poza Rica-Tuxpan?

El principal reto es el impacto de la tecnología y el acceso a internet, ya que esto ha provocado una disminución en el uso de los servicios bibliotecarios físicos. Mucho recurso documental tradicional ha quedado rezagado frente al acceso inmediato a la información digital.

Sin embargo, considero que ambos deben ir de la mano: lo físico y lo digital. El reto está en enseñar a los estudiantes a consultar ambos recursos, porque muchas veces recurren únicamente a buscadores como Google, donde no siempre encuentran información pertinente.

Aunque la Universidad Veracruzana cuenta con una biblioteca virtual con bases de datos confiables y académicas, muchos estudiantes no las conocen o no las utilizan. Por eso se necesita un trabajo conjunto entre biblioteca, docentes y estudiantes.

Nosotros contribuimos formando usuarios en el acceso y uso de fuentes confiables, tanto impresas como digitales, pero también el académico y el estudiante deben hacer su parte.

¿Cuáles son los desafíos para coordinar el trabajo entre autoridades, maestros, alumnos y personal de apoyo?

El reto principal es trabajar a la par. Es importante que el académico informe qué temas desarrollará para que nosotros podamos generar y compartir la bibliografía impresa y digital adecuada con los estudiantes.

Muchas veces no existe esa comunicación completa. Cuando se actualizan planes de estudio, no siempre se nos informa qué nueva bibliografía se incorporará, entonces cuando ya está en marcha el programa, resulta que no contamos con ese material y apenas debemos adquirirlo.

Esa desarticulación provoca que el estudiante busque información más rápida y accesible en internet, aunque no siempre sea la más adecuada.

¿Cuál sería el principal reto de acercar la USBI a la sociedad en general?

Al estar en el centro de Poza Rica, somos la biblioteca más grande de la ciudad y también funcionamos como biblioteca pública. Cualquier persona puede acceder al servicio de consulta interna sin necesidad de credencial, solo con un registro básico.

Además, realizamos visitas guiadas desde nivel maternal hasta adultos mayores, especialmente con estudiantes de nivel básico. Les mostramos nuestros espacios, cómo funciona la biblioteca y realizamos actividades de fomento a la lectura.

Muchas veces también participan los padres de familia, lo cual fortalece la vinculación con la comunidad y permite orientar sobre cómo fomentar la lectura en casa.

¿Cuál es la función de la USBI en la formación de los estudiantes de la UV?

Somos una entidad administrativa de apoyo académico. Proporcionamos acceso a fuentes de información impresas y digitales para satisfacer las necesidades académicas de los estudiantes.

También los orientamos sobre bibliografía básica y complementaria, el uso de gestores bibliográficos como Mendeley y Zotero, así como herramientas de revisión de similitud y plagio.

Ofrecemos talleres en las facultades sobre búsqueda de información, citación y referenciación en formato APA, además de fomentar la lectura recreativa y por placer como parte de su formación integral.

¿Cómo contribuye el trabajo de la USBI en el programa rectoral 2026-2029?

Estamos trabajando en nuestro plan de desarrollo como dependencia administrativa de la Universidad Veracruzana y participamos en tres de los cuatro ejes principales.

Primero, en excelencia e innovación educativa, mediante bibliografía actualizada, talleres de acceso a la información y el fortalecimiento de habilidades informativas, incluyendo el uso responsable y normado de la inteligencia artificial.

Segundo, en bienestar estudiantil, mediante el fomento a la lectura, la salud mental, la cultura de paz, la no violencia y la equidad de género.

Y tercero, en vinculación y extensión universitaria, con actividades culturales, artísticas, difusión del libro, exposiciones y actividades en coordinación con la vicerrectoría de la región Poza Rica-Tuxpan.

Finalmente, ¿hacia dónde va la USBI en los siguientes años?

El reto es seguir fortaleciendo el crecimiento bibliográfico y continuar trabajando en temas transversales como sustentabilidad, equidad de género y cultura de paz.

Sin embargo, no debemos perder nuestro objetivo principal: satisfacer las necesidades de información de la comunidad universitaria con recursos actualizados y promover un acceso responsable a la información.

También buscamos la mejora continua en nuestros procesos, en la atención a los usuarios y en la capacitación del personal bibliotecario. La meta hacia 2029 es consolidarnos como una unidad de servicios bibliotecarios integral que contribuya al desarrollo académico y humano de los estudiantes hacia la excelencia.

Lilia Guerrero
Universidad Veracruzana

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