Entrevista a Contadora Natalia Macri, Decana de IUACJ

¿Cómo describe su trayectoria en el ámbito de la gestión educativa y su llegada al rol de decana?

Mi trayectoria combina gestión, formación e investigación, siempre vinculada al trabajo con organizaciones y personas. Durante varios años trabajé en programas dirigidos a mipymes a nivel nacional, lo que me permitió desarrollar una mirada aplicada sobre la gestión y sus desafíos.

En el ámbito académico, me desempeño como docente e investigadora, y anteriormente ocupé la dirección de un instituto universitario, experiencia que fortaleció mi visión sobre la conducción institucional y el desarrollo de propuestas educativas.

Asumir el rol de Decana representa la continuidad de ese recorrido, con el desafío de aportar una mirada estratégica alineada con el crecimiento institucional y las demandas del entorno.

¿Cómo concibe la gestión educativa en el contexto actual de la educación superior?

La gestión educativa hoy requiere una mirada centrada en los estudiantes, sus trayectorias y sus expectativas de futuro. Las instituciones tienen el desafío de acompañar esos proyectos, ofreciendo propuestas formativas pertinentes y adaptadas a un contexto en constante cambio.

En este sentido, gestionar implica facilitar los procesos de aprendizaje, generar entornos que promuevan el desarrollo de capacidades y brindar herramientas que permitan a los estudiantes insertarse y proyectarse en el mundo laboral y profesional.

Esto supone, además, integrar nuevas formas de enseñanza y el uso de tecnología como parte del proceso educativo.

¿Cuáles son los principales desafíos que implica hoy la conducción de una institución como el IUACJ?

Uno de los principales desafíos es lograr equilibrio entre la planificación estratégica y la gestión cotidiana. También resulta clave coordinar equipos con perfiles diversos, alineando objetivos y promoviendo el trabajo colaborativo. A esto se suma la necesidad de adaptarse a un contexto dinámico, donde las instituciones deben evolucionar sin perder su identidad.

¿Qué estilo de liderazgo considera más pertinente para la gestión universitaria y cómo se refleja en su práctica?

Considero que la gestión universitaria requiere un liderazgo estratégico y colaborativo. Estratégico, en tanto es necesario definir con claridad el rumbo institucional y las prioridades; y colaborativo, porque los procesos educativos se construyen con equipos diversos.

En la práctica, esto implica generar espacios de trabajo donde las distintas áreas puedan aportar desde su experiencia, promover la participación en la toma de decisiones y alinear los esfuerzos hacia objetivos comunes.

Asimismo, el liderazgo hoy también exige capacidad de adaptación, especialmente en contextos de cambio, acompañando a los equipos en los procesos de transformación y fortaleciendo sus capacidades.

¿Cómo se desarrollan los procesos de toma de decisiones y qué lugar ocupa la participación de los distintos actores institucionales?

Los procesos de toma de decisiones se desarrollan a partir del análisis de información y de instancias regulares de trabajo con los equipos. Mantengo reuniones semanales con la Dirección Académica y la Dirección Ejecutiva, así como un trabajo coordinado con la Secretaría de Información.

A su vez, las reuniones con los equipos de marketing, administración y finanzas, y los coordinadores, permiten contar con una visión integral de la institución y avanzar de forma articulada.

Además, cada 20 días se realizan reuniones con la Comisión Directiva, lo que permite integrar la mirada de gobernanza en las decisiones.

La participación de los distintos actores se da en estos espacios, integrando perspectivas y fortaleciendo la calidad de las decisiones, manteniendo una conducción clara.

¿Cómo se piensa y desarrolla la planificación institucional en un contexto de cambio permanente?

La planificación institucional hoy debe pensarse desde una lógica dinámica. Las instituciones son, en cierto modo, organismos vivos, que atraviesan distintas etapas de desarrollo. En nuestro caso, con 25 años de trayectoria, somos una institución joven, pero con un grado de madurez que nos permite proyectarnos con mayor claridad.

En este contexto, planificar implica combinar una visión estratégica con capacidad de adaptación, entendiendo que el cambio es una constante.

Uno de los principales desafíos es lograr que los equipos incorporen esta lógica, comprendiendo que la planificación no es un proceso estático, sino una herramienta para orientar el desarrollo en un entorno en permanente transformación.

¿Qué lugar ocupa la innovación en la gestión y cómo se traduce en prácticas concretas dentro de la institución?

Entiendo la innovación como la incorporación de mejoras en productos, procesos o formas de organización que generan valor para la institución. En ese sentido, no se limita únicamente a nuevas propuestas académicas, sino también a la forma en que gestionamos y desarrollamos nuestro trabajo.

En esta etapa, estoy enfocando el trabajo principalmente en la innovación de procesos, entendiendo que es la base para luego avanzar en propuestas de mayor impacto a nivel de productos y oferta educativa.

A diez meses de haber asumido el rol, he priorizado la organización interna, la coordinación de equipos y la generación de dinámicas de gestión más integradas, que nos permitan sostener y proyectar el desarrollo institucional.

Este enfoque busca sentar bases sólidas para una innovación sostenida en el tiempo.

Considerando los desafíos actuales de la educación superior, ¿qué lugar podría ocupar el emprendedurismo en la propuesta institucional y qué potencial reconoce en su desarrollo?

Considero que el emprendedurismo puede ocupar un lugar relevante dentro de la propuesta institucional, no solo como una alternativa de inserción laboral, sino como una forma de desarrollar capacidades clave en los estudiantes, como la iniciativa, la autonomía y la capacidad de adaptación.

En un contexto de cambio, donde las trayectorias laborales son cada vez más diversas, el emprendedurismo aporta herramientas que permiten generar oportunidades propias. Al mismo tiempo, es importante abordarlo desde una mirada realista, incorporando la gestión del riesgo como parte del proceso formativo.

En este sentido, su desarrollo tiene un gran potencial si se integra de forma transversal, combinando conocimientos, experiencias prácticas y vinculación con el entorno. En línea con esto, recientemente inauguramos un laboratorio de emprendedores, generando un espacio concreto para el desarrollo de ideas en el campo de la educación física, la recreación y el deporte.

El desafío institucional está en consolidar estos espacios y acompañar a los estudiantes en la construcción de iniciativas sostenibles.

¿Qué significado tiene para usted ser la primera decana del IUACJ y qué implicancias reconoce en este hito para la institución?

Ser la primera Decana del IUACJ representa asumir un rol de liderazgo dentro de una responsabilidad institucional que es compartida, y al mismo tiempo, una oportunidad para aportar una mirada complementaria a la gestión.

Lo interpreto como un hito en el proceso de evolución de la institución, que refleja su capacidad de adaptación y apertura a nuevas formas de liderazgo.

En mi experiencia como mentora en programas de fortalecimiento empresarial, he observado estilos de liderazgo que integran una mirada más amplia, combinando aspectos estratégicos con dimensiones humanas y de equipo. Entiendo que mi gestión también está atravesada por esa lógica, que implica saber cuándo es necesario tomar decisiones con firmeza y cuándo acompañar los procesos desde una mirada más cercana, cuidando a las personas y a los equipos.

En términos personales, implica el compromiso de contribuir al desarrollo del instituto desde una perspectiva que integre la gestión, la educación y la vinculación con el entorno.

A nivel institucional, este paso también puede ser una señal hacia la comunidad, en relación con la diversidad en los espacios de conducción y la construcción de nuevas trayectorias dentro del ámbito académico.

¿Cuáles son, desde su perspectiva, los principales desafíos actuales de la gestión educativa y qué proyecciones identifica para el futuro de la institución?

Uno de los principales desafíos de la gestión educativa es mantenerse pertinente en un contexto de cambio constante, acompañando las transformaciones del entorno sin perder identidad institucional. Esto implica revisar permanentemente las propuestas formativas, integrar tecnología de manera efectiva y fortalecer la vinculación con el mundo del trabajo.

A su vez, es clave generar condiciones que favorezcan el acceso, la permanencia y la proyección de los estudiantes, entendiendo sus expectativas y trayectorias.

En cuanto a las proyecciones, el IUACJ tiene el desafío de consolidarse como una institución de referencia, ampliando su oferta académica, fortaleciendo sus vínculos con el entorno y avanzando en su desarrollo institucional, manteniendo una propuesta educativa de calidad y con impacto.

Eliana Díaz
Instituto Universitario Asociación Cristiana de Jóvenes

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