Entrevista al ingeniero Arturo del Villar, rector del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC), República Dominicana

El ingeniero Arturo del Villar fue juramentado como décimo rector del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) para el período 2025-2028 por la Junta de Regentes de la universidad, en noviembre de 2025, en sustitución del doctor Julio Sánchez Mariñez, quien falleció a mediados de ese mismo año debido a complicaciones de salud.
La selección del nuevo rector estuvo a cargo de la Junta de Regentes, máxima autoridad institucional, conforme a los lineamientos estatutarios. El ingeniero Arturo del Villar es ingeniero industrial egresado del INTEC y posee una maestría en Administración de Negocios (MBA) por Oglethorpe University, con concentración en Administración de Empresas, Economía del Desarrollo y Desarrollo Internacional.
Además, realizó estudios en Investigación Operativa y Gestión de Operaciones en Georgia Institute of Technology, y cuenta con una especialización en Negocios de Exportación e Importación por Mercer University.
El actual rector posee una amplia trayectoria dentro del INTEC. Su vínculo con la institución inició como estudiante de la Facultad de Ingeniería. Posteriormente, tras desarrollar una experiencia académica y profesional en Estados Unidos, regresó a la universidad como docente en 2014. Asimismo, se desempeñó como decano del Área de Ingenierías en 2015 y como vicerrector académico en 2021. Esta trayectoria institucional le ha permitido conocer profundamente las fortalezas y oportunidades de la universidad, contribuyendo a que continúe consolidándose como una institución innovadora y alineada con su Estrategia Institucional 2023-2028.
En esta breve entrevista, el rector Del Villar comparte su visión sobre la gestión de la educación superior a partir de su experiencia en el INTEC y en el contexto de la República Dominicana. La conversación aborda la importancia y los desafíos actuales de la gestión universitaria, así como las prioridades que deben orientar el desarrollo de las instituciones de educación superior en América Latina y el Caribe.
1. Importancia y desafíos actuales de la gestión universitaria
La gestión universitaria moderna no puede limitarse a la mera administración operativa; debe ser estratégica, ágil y estar guiada por un profundo sentido de propósito. Su importancia radica en constituirse en el motor que hace posible la excelencia académica, la investigación con impacto y la vinculación efectiva con la sociedad. El gran reto consiste en garantizar la sostenibilidad financiera y la eficiencia institucional sin comprometer la calidad educativa.
En la actualidad, los principales desafíos de la gestión universitaria pueden agruparse en tres grandes vertientes.
En primer lugar, la velocidad del cambio tecnológico y laboral exige diseñar estructuras curriculares flexibles que respondan oportunamente a las demandas del entorno, evitando caer en la obsolescencia.
En segundo lugar, la transformación digital interna requiere evolucionar hacia ecosistemas digitales integrados, como el sistema VISION impulsado por el INTEC, capaces de optimizar la experiencia estudiantil y simplificar los procesos administrativos.
Finalmente, la agilidad institucional demanda superar la rigidez tradicional de la academia para innovar con la misma rapidez con la que se transforma el mundo exterior.
2. Prioridades en la gestión académica para América Latina y el Caribe
En una región caracterizada por desigualdades persistentes y fragilidades institucionales, las universidades no pueden limitarse a ser espacios aislados de la realidad social. Para formar egresados de alta calidad capaces de transformar su entorno, la gestión académica debe sustentarse en tres pilares fundamentales.
El primero es la pertinencia y el rigor curricular. La oferta académica debe orientarse hacia áreas que promuevan el desarrollo sostenible, la productividad regional y la movilidad social. No basta con graduar profesionales; es necesario formar agentes de cambio con sólidas competencias técnicas y humanas.
El segundo pilar es el desarrollo del pensamiento crítico y la capacidad de resolución de problemas. En contextos marcados por la incertidumbre, los egresados latinoamericanos requieren herramientas de investigación operativa, pensamiento sistémico y toma de decisiones basada en datos para enfrentar problemas complejos con recursos limitados.
El tercer pilar consiste en promover la movilidad y la inclusión social sustentadas en el mérito. Para ello, es indispensable fortalecer los programas de asistencia financiera y becas que permitan captar y desarrollar el mejor talento, independientemente de su origen socioeconómico, garantizando que la educación superior continúe siendo un verdadero mecanismo de ascenso social.
3. Atendiendo particularmente el caso del INTEC, ¿cuáles considera los principales desafíos de gestión en la actualidad?
Tras haber recorrido las aulas del INTEC como estudiante, desempeñarse posteriormente como docente, decano y vicerrector, y asumir hoy la rectoría de la institución, el ingeniero Arturo del Villar identifica tres desafíos fundamentales para preservar el liderazgo y el carácter diferenciador de la universidad en la República Dominicana.
El primero es la modernización de la infraestructura y la consolidación del modelo de Smart Campus. Esto implica fortalecer la transición hacia un campus inteligente y digitalizado. Dentro de este esfuerzo destaca la implementación del Centro de Innovación y Desarrollo (CID), concebido como un espacio para articular la investigación aplicada, el emprendimiento y la transferencia tecnológica con el sector productivo.
El segundo desafío es garantizar la excelencia del Ciclo de Estudios Generales. Esto supone asegurar una formación integral mediante la articulación estratégica entre las humanidades, las ciencias básicas y las disciplinas tecnológicas. Dicha integración resulta esencial para que los futuros profesionales no solo dominen las competencias técnicas propias de sus áreas, sino que también comprendan las implicaciones éticas, sociales e históricas de sus decisiones.
Finalmente, destaca la necesidad de fortalecer la sostenibilidad financiera y la diversificación de las fuentes de financiamiento. Esto requiere promover alianzas público-privadas, captar fondos para investigación y fomentar iniciativas de filantropía que permitan mantener la inversión en laboratorios de vanguardia y garantizar la retención del talento docente.
4. Gestión de la inteligencia artificial generativa y formación ética
La inteligencia artificial no constituye una amenaza que deba limitarse, sino una ventaja competitiva que debe ser gestionada de manera responsable. En la era digital, la responsabilidad de las instituciones de educación superior consiste en integrar la inteligencia artificial generativa de forma transversal en el currículo, enseñando a los estudiantes a utilizarla como una herramienta complementaria de su inteligencia y no como un sustituto de su capacidad de pensamiento.
Para garantizar una formación integral y ética, este proceso debe sustentarse en varios principios fundamentales.
En primer lugar, resulta necesario rediseñar los sistemas de evaluación, priorizando el análisis del proceso de aprendizaje y no únicamente del producto final. Esto implica valorar la argumentación oral, la defensa de proyectos en tiempo real, el pensamiento crítico y la capacidad de identificar y corregir sesgos.
En segundo lugar, es indispensable institucionalizar el debate ético mediante la creación de espacios especializados, como centros dedicados al estudio de la inteligencia artificial, orientados a investigar aspectos relacionados con el impacto social de estas tecnologías, la privacidad de los datos y la ética algorítmica.
Para hacerlo expreso y debe ser lo primero, se debe considerar el rol central del factor humano en todo proceso educativo. En consecuencia, es necesario fortalecer competencias como la empatía, el liderazgo, la resiliencia y el discernimiento ético, capacidades que la inteligencia artificial no puede replicar. Paradójicamente, el avance tecnológico nos exige desarrollar con mayor profundidad aquello que nos hace esencialmente humanos.
El INTEC nació con el propósito de desafiar el statu quo de la educación superior en la República Dominicana y, guiado por estos principios, continúa construyendo el futuro de la educación, la innovación y el desarrollo del país.
Elsa Alcantara Z.
Instituto Tecnológico de Santo Domingo



