La opinión: Manuel Lorenzo Delgado - Universidad de Granada

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Catedrático de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Granada (UGR). Ha desempeñado actividades docentes en los niveles de educación primaria, secundaria y universidad, además de asumir cargos de dirección de centros escolares, la Escuela Normal de Maestros de Granada, director del ICE de la UGR, director -en tres ocasiones- del Departamento de DOE de la UGR y director del grupo de investigación A.R.E.A. de la misma universidad. Es autor de más de una veintena de libros, así como de casi doscientos artículos y director de un centenar de tesis doctorales. Sus líneas de investigación principales se centran en los procesos de cambio en los centros educativos, la respuesta a la diversidad en la Educación Secundaria Obligatoria, proyectos de evaluación externa y la gestión del conocimiento en red.

EL LIDERAZGO ORGANIZACIONAL, UNA PASIÓN ACADÉMICA

En el año 2003 ya presenté como investigación, en uno de los ejercicios de oposiciones a la Cátedra de Universidad, un trabajo sobre el liderazgo educativo de los directores. Aunque evidentemente llegaba a ese momento habiéndole dedicado tiempo desde algunos años antes y cuyos frutos más palpables fueron recibir uno de los premios de investigación "Joaquín Guichot" de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía y la publicación de la obra "El liderazgo educativo en los centros docentes" por la editorial La Muralla. 

Antes de continuar, debo pedir excusas -sin duda- por la debilidad que supone hacer públicos estos méritos personales pero entendiéndose el caso más bien como una prueba de mi dedicación y disfrute, durante más de veinte años, a la Organización y gestión de centros educativos y, especialmente, al campo del liderazgo organizacional. Se entenderá ahora la razón del título elegido para esta breve reseña que me piden para la RedAGE, a la que pertenezco representando al Grupo de Investigación A.R.E.A. (Análisis de la Realidad Educativa Andaluza) de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada (España).

Sin embargo, lo importante es el presente. En este sentido la pregunta básica es, para mí, cómo percibo el tema ahora, al final de mi carrera académica. El liderazgo es un territorio abordable desde tres caminos confluyentes:

1. El conceptual, entendiendo por tal la ampliación del conocimiento teórico sobre el mismo. Nuevas perspectivas son, por ejemplo, las métaforas, auténticas teorías prácticas que sintetizan en una sola palabra o frase la concepción que se tiene de liderazgo. Así, hablar de un liderazgo ético es enfatizar de manera especial esta dimensión del líder, de la misma manera que hacerlo sobre el "narcisista" puede suponer para un autor que lo dominante, en ciertos casos, sea que el líder se mire su propio ombligo. Se trata de una perspectiva de crecimiento continuo, con implicaciones comerciales y de marketing de fondo, que supera ya las sesenta propuestas.

Otra dirección novedosa la constituyen los nuevos campos diferenciales en los que se esté generando conocimiento relevante. Me refiero, por ejemplo, al liderazgo político, religioso, deportivo, del voluntariado social, femenino, militar, etc. En algunos de ellos, como puede verse en las referencias bibliográficas, ya me he atrevido sólo o con el Grupo, a publicar algunos trabajos.

En cualquier caso, a partir de la revisión realizada en 2005 para la Revista Española de Pedagogía, se deja asentado un concepto de liderazgo como "un fenómeno que eclosiona a partir de ciertos rasgos de la persona que resultan idóneos, en función de que la situación sea una u otra, para dinamizar a un grupo, colectivo o institución concreta y no a otra persona cualquiera en la construcción de un proyecto compartido" 

2. La formación del líder, territorio éste que nos ha sido arrebatado por otros profesionales pues, tratándose de formación, algo tendríamos que decir los especialistas.

Esta formación tiene dos frentes complementarios. Uno es el de la teoría, la lectura y la reflexión sobre textos y experiencias concretas. En este sentido podemos encontrar desde propuestas formativas basadas en la filosofía oriental (El Tao de los líderes de Heider o El arte del liderazgo. Lecciones zen sobre el arte de dirigir de Cleary, por ejemplo) hasta los materiales y recursos centrados en el desarrollo de las habilidades prácticas de un buen líder (persuasión, comunicación, motivación, manejo de conflictos...). Se trata fundamentalmente de las conocidas "habilidades sociales". 

El segundo frente importante a profundizar e indagar sería la experiencia, la práctica misma del liderazgo. Desde luego la mejor formación práctica, en este sentido, es conocer de cerca, trabajar o convivir con algún auténtico líder. Es la forma más directa de conocer cómo actúa, qué resortes utiliza para conseguir realizar el proyecto o sueño colectivo, cómo se preocupa e intuye el futuro del grupo o de la organización, cómo interpreta y cómo dota de sentido a los acontecimientos que ocurren, qué tipo de relaciones mantiene con sus seguidores y cómo las mantiene, etc.

3. La investigación. Uno de los grandes defectos que tiene la literatura sobre el liderazgo es que hace muchísimas propuestas que son pura intención de los autores, llegando a ser en algunos casos engañosas y alarmistas. De esta manera emocional pretenden que sean bien acogidas por el público y no, por la vía del contraste y la indagación.

Acercamientos a este otro mundo pueden ser, como botones de muestra, la citada investigación publicada por La Muralla o algunas tesis doctorales bajo mi dirección, especialmente sobre el liderazgo de los directores escolares, como la de Mercedes Cueva (2001, realizada en el contexto intercultural de Ceuta, la de Esther Cruz (2005) en Méjico o la más reciente de Luis Alvear (2009) en Chile.

Retomando la pregunta anteriormente planteada, complementaria la respuesta señalando, a modo de síntesis final, que asistimos en estos momentos, pero también se percibe como una marcada tendencia de futuro, a una valiosa propuesta que subsume toda la evolución pasada del constructo. De la misma manera que se habla de las Comunidades de Aprendizaje y Comunidades de Prácticas como espacios de desarrollo profesional idóneos para el profesorado, de la misma manera cabe hablar de Comunidades de Liderazgo y de las Redes como su dinámica específica de trabajo colaborativo.

Hopkins (2009) llama a este liderazgo constructor de Comunidad, liderazgo del sistema, y puede entenderse por tal comunidad el conjunto de líderes -normalmente directivos- de varios centros educativos que trabajan en colaboración para mejorar la calidad, expresada sobre todo en los resultados de aprendizaje de los alumnos de todos y cada uno de esos colegios y con la mirada de fondo de lograr, por esta vía, una auténtica reforma de todo el sistema escolar.

Referencias bibliográficas más recentes del autor sobre temas de liderazgo: 

LORENZO DELGADO,M. (2010). La dirección como liderazgo. Santiago de Chile: Fundación Creando Futuro. 

LORENZO DELGADO,M. (2011). Medios y recursos para una enseñanza del Desarrollo Sostenible de la ciudadanía. En Javier y A. González (en prensa).

LORENZO DELGADO,M. (2011). El liderazgo educativo para el desarrollo sostenible. (En prensa)

LORENZO DELGADO,M. (2011). Las Comunidades de Liderazgo como espacio de cultivo emocional de líderes educacionales. Actas del Congreso de la RED RIAICES. Faro, Portugal. 

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